Andre Luiz, jugador brasileño del Botafogo, ha protagonizado la
anécdota en la Copa Sudamericana al arrebatarle la tarjeta amarilla al
colegiado que arbitraba el encuentro entre su equipo y el Estudiantes argentino en el Estadio Joao Havelange en Río de Janeiro.

Molesto con el colegiado chileno Carlos Chandía, Luiz decidió protestar por ser amonestado y tras arrebatarle intuitivamente la tarjeta amarilla se la mostró al mismo árbitro, en un claro mensaje de provocación que causó asombro primero, y risas después. Acto seguido, tras indagarle al árbitro mediante gritos y recriminaciones, éste le mostró la roja directa siendo expulsado a los 23 minutos del segundo tiempo en un partido que terminaba igualado 2 a 2 y que ha permitido la clasificación del conjunto argentino para semifinales.